Hacer testamento en España: cómo hacerlo correctamente

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Esteban Sánchez Ferrero

Abogado · ICAM 142.875
Derecho de Familia
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Hacer testamento es bastante más sencillo de lo que suele parecer.

No necesitas tener una gran fortuna.

Ni esperar a ser mayor.

Ni preparar previamente una lista perfecta con todo lo que tienes.

En esencia, hacer testamento consiste en dejar por escrito qué quieres que ocurra con tus bienes y derechos cuando fallezcas, siempre dentro de los límites que establece la ley.

Y además puedes cambiarlo posteriormente si tu situación cambia.

¿Qué es exactamente un testamento?

El testamento es el acto mediante el cual una persona decide cómo quiere ordenar su sucesión para después de su fallecimiento.

Puede servir, por ejemplo, para:

  • Designar herederos.
  • Dejar bienes concretos a determinadas personas.
  • Organizar el reparto del patrimonio.
  • Nombrar un albacea.
  • Establecer determinadas previsiones familiares o patrimoniales.

Una característica importante es que se trata de un acto personal.

No puedes encargar a otra persona que haga testamento por ti.

Y tampoco queda escrito para siempre.

Mientras conserves capacidad para hacerlo, puedes otorgar posteriormente otro testamento y modificar tus decisiones.

¿Por qué puede interesarte hacer testamento?

Porque si no haces nada, será la ley quien determine quién hereda.

Eso no significa necesariamente que el resultado vaya a ser desastroso.

Pero puede significar que el reparto legal no coincida exactamente con lo que tú querías.

Imagina, por ejemplo, que convives con una pareja sin estar casado.

O que quieres dejar un bien concreto a uno de tus hijos.

O que existe una empresa familiar.

O simplemente quieres evitar que tus herederos tengan que averiguar qué querías hacer.

El testamento permite ordenar estas cuestiones antes de que aparezca el problema.

¿A qué edad se puede hacer testamento?

Como regla general, en España se puede hacer testamento desde los 14 años.

El Código Civil establece que no pueden testar las personas menores de catorce años.

Existe, sin embargo, una excepción importante:

para realizar un testamento ológrafo tienes que ser mayor de edad.

Además de la edad, es necesario que en el momento de otorgarlo puedas conformar y expresar tu voluntad, incluso utilizando los apoyos necesarios cuando corresponda.

Tipos de testamento que puedes hacer en España

El Código Civil distingue, dentro de los testamentos comunes, tres modalidades:

abierto, ológrafo y cerrado.

1. Testamento abierto ante notario

Es el más habitual.

Acudes a una notaría y explicas qué quieres que ocurra con tu patrimonio.

El notario redacta el testamento conforme a tu voluntad, comprueba que se cumplen los requisitos legales y posteriormente lo firmas.

La gran ventaja es precisamente esa:

no tienes que convertir tú mismo tus deseos en lenguaje jurídico.

Explicas qué quieres conseguir y el notario se ocupa de darle forma legal.

Por sencillez y seguridad, suele ser la opción más utilizada.

2. Testamento ológrafo

El testamento ológrafo es el que escribes íntegramente de tu puño y letra.

Debe estar firmado y contener el año, mes y día en que lo haces. Además, como hemos visto, tienes que ser mayor de edad.

No necesitas acudir a un notario en el momento de redactarlo.

Pero eso no significa que después no haya trámites.

Cuando falleces, el testamento debe presentarse ante notario y protocolizarse dentro del plazo legal correspondiente.

Por eso puede parecer la opción más sencilla ahora, pero dejar más trabajo a tus herederos después.

3. Testamento cerrado

También existe el testamento cerrado.

Aquí preparas tu testamento y lo presentas cerrado, de forma que el contenido de tu voluntad permanece reservado.

El Código Civil lo define precisamente como aquel en el que declaras que tu última voluntad está contenida en el documento que presentas cerrado.

Es una modalidad bastante menos utilizada actualmente.

En la práctica, el testamento abierto ante notario suele resultar mucho más sencillo para la mayoría de personas.

¿Cómo se hace un testamento paso a paso?

Si optas por el testamento abierto ante notario, el procedimiento es bastante sencillo.

1. Piensa qué quieres conseguir

No hace falta que redactes el testamento.

Pero sí conviene que tengas una idea general de lo que quieres:

quién quieres que herede, si deseas dejar algún bien concreto a alguien o si existe alguna situación familiar que quieras proteger especialmente.

2. Acude a una notaría

Puedes explicar directamente al notario cuáles son tus intenciones.

No necesitas llegar con un documento jurídico ya redactado.

3. El notario prepara el testamento

El notario convierte tu voluntad en un documento que respete las limitaciones legales aplicables.

Esto es especialmente importante cuando existen herederos forzosos y determinadas partes de la herencia no pueden repartirse libremente.

4. Revisa que refleje realmente lo que quieres

Antes de firmarlo debes comprobar que el documento reproduce correctamente tu voluntad.

En el testamento abierto, el notario redacta el documento y se asegura de que conozcas y apruebes su contenido antes de firmarlo.

5. Firma el testamento

Una vez conforme, se otorga ante notario.

Y ya está.

No necesitas comunicarlo inmediatamente a tus futuros herederos si no quieres hacerlo.

¿Qué puede hacer que un testamento sea inválido?

Un testamento debe cumplir determinadas formalidades.

El Código Civil establece expresamente que será nulo cuando no se hayan observado los requisitos formales establecidos para su otorgamiento.

Los problemas pueden aparecer, por ejemplo, cuando:

  • No se cumplen las formalidades exigidas para ese tipo de testamento.
  • La persona no podía conformar o expresar válidamente su voluntad al otorgarlo.
  • Existen problemas graves relacionados con la autenticidad del documento.
  • Una disposición vulnera límites legales de la sucesión.

Precisamente por eso el testamento abierto ante notario aporta bastante seguridad.

El notario comprueba la identidad del testador, su capacidad para otorgarlo y las formalidades necesarias.

¿Qué ocurre si falleces sin hacer testamento?

No significa que tus bienes desaparezcan ni que se los quede el Estado automáticamente.

Lo que ocurre es que se abre la denominada sucesión intestada.

En ese caso será la ley, y no tú, la que establezca quiénes son tus herederos y en qué orden deben heredar.

Después será necesario acreditar quiénes son esos herederos para poder tramitar la herencia.

Por eso hacer testamento no es obligatorio.

Pero puede simplificar bastante las cosas y, sobre todo, permite que el reparto se aproxime mucho más a lo que tú realmente querías.

¿Cuándo conviene revisar tu testamento?

No tienes que cambiarlo cada pocos años porque sí.

Pero existen determinados momentos en los que tiene sentido volver a leerlo:

  • Te casas o te divorcias.
  • Nacen hijos.
  • Fallece alguna de las personas incluidas en el testamento.
  • Cambia considerablemente tu patrimonio.
  • Comienzas una nueva relación.
  • Cambia aquello que quieres dejar a cada persona.

Si después de revisarlo sigues queriendo exactamente lo mismo, no necesitas hacer nada.

Pero si tus circunstancias han cambiado mucho, quizá tu testamento también debería hacerlo.

Preguntas frecuentes sobre hacer testamento

¿Es obligatorio hacer testamento?

No.

Puedes fallecer sin haber hecho testamento.

En ese caso, la herencia se repartirá conforme a las reglas legales de la sucesión intestada.

¿Puedo cambiar mi testamento después?

Sí.

El testamento es esencialmente revocable.

Si tus circunstancias cambian, puedes otorgar posteriormente otro testamento y modificar lo que habías decidido.

No tienes por qué quedar vinculado durante toda tu vida a una decisión que tomaste hace veinte años.

¿Necesito abogado para hacer testamento?

Para otorgar un testamento abierto ante notario no necesitas contratar obligatoriamente a un abogado.

En muchos casos basta con acudir directamente a la notaría.

Otra cosa es que exista una herencia compleja, una empresa, patrimonio importante, conflictos familiares previsibles o quieras realizar una planificación sucesoria más sofisticada.

Ahí sí puede tener sentido estudiar previamente las consecuencias de cada alternativa.

¿Qué pasa si mi testamento es nulo?

Dependerá de la situación.

Puede resultar aplicable un testamento anterior que continúe siendo válido.

Y si no existe otro testamento válido, la sucesión terminará rigiéndose por las normas de la sucesión intestada.

Hacer testamento puede ser mucho más sencillo de lo que imaginas

Para la mayoría de personas hacer testamento no supone preparar una planificación sucesoria extremadamente complicada.

Muchas veces consiste simplemente en:

pensar qué quieres → acudir al notario → explicarlo → revisar el documento → firmarlo.

El verdadero valor del testamento no está en rellenar un papel.

Está en evitar que, cuando tú ya no estés, sean únicamente las reglas generales de la ley las que decidan qué ocurre con aquello que has construido durante tu vida.

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