Vives fuera de España. Quieres divorciarte.
Probablemente la primera duda sea:
¿tengo que volver a España para hacerlo?
No necesariamente.
En muchos casos puedes iniciar y tramitar buena parte del divorcio desde el extranjero, enviando la documentación a tu abogado y realizando a distancia buena parte de las gestiones.
Pero antes hay que resolver una cuestión importante:
¿puede tramitarse tu divorcio en España?
¿Puedo iniciar un divorcio desde el extranjero?
Sí.
Vivir actualmente en otro país no impide por sí solo que puedas divorciarte en España.
Lo primero será comprobar si los tribunales españoles son competentes para tramitar vuestro divorcio.
Esto dependerá de circunstancias como vuestra residencia habitual, dónde reside tu cónyuge, vuestra nacionalidad y la situación concreta del matrimonio.
Por eso, antes de preparar ningún documento conviene comprobar algo bastante básico:
dónde debe tramitarse legalmente el divorcio.
Una vez determinado que puede hacerse en España, gran parte del trabajo puede realizarse a distancia.
Puedes enviar documentación, mantener las reuniones con tu abogado por teléfono o videollamada y preparar el convenio regulador sin necesidad de desplazarte simplemente para iniciar el procedimiento.
¿Puedo divorciarme de mutuo acuerdo estando fuera de España?
Sí.
Y, si ambos queréis divorciaros y podéis alcanzar un acuerdo, normalmente será la situación más sencilla.
El divorcio de mutuo acuerdo puede tramitarse judicialmente y, cuando se cumplen los requisitos legales, también ante notario. El divorcio notarial exige acuerdo entre ambos y no procede, entre otros supuestos, cuando existen hijos menores no emancipados en las condiciones previstas legalmente.
El funcionamiento básico sería:
Primero nos explicas vuestra situación.
Después recopilamos la documentación necesaria y preparamos vuestro convenio regulador.
Una vez esté todo acordado, iniciamos el procedimiento correspondiente.
¿Tengo que viajar a España para firmar?
No siempre.
Este es uno de los puntos que hay que estudiar específicamente en cada caso.
Dependiendo de la vía utilizada y de la actuación que haya que realizar, puede estudiarse la utilización de un poder especialmente preparado para el divorcio.
Si estás en el extranjero, un poder destinado a producir efectos en España puede otorgarse, por ejemplo, ante un consulado español o ante un notario del país donde resides. En este último caso puede ser necesaria la correspondiente apostilla o legalización y, si el documento no está en español, su traducción.
Pero cuidado:
no cualquier poder genérico sirve para sustituirte en cualquier actuación del divorcio.
El contenido debe prepararse en función de lo que realmente necesitemos hacer.
Por eso, si vives fuera, lo primero no debería ser buscar un modelo de poder por internet.
Primero estudiamos cómo vamos a tramitar el divorcio y después preparamos, si resulta necesario, el poder adecuado.
¿Y si mi ex no quiere divorciarse?
También puedes divorciarte.
En España no necesitas que tu cónyuge quiera seguir adelante con el divorcio para poder solicitarlo.
Lo que cambia es la forma de tramitarlo.
Si no podéis alcanzar un acuerdo, habrá que acudir a un divorcio contencioso.
En ese procedimiento será el juzgado quien tenga que resolver aquellas cuestiones sobre las que no sois capaces de poneros de acuerdo.
Por ejemplo:
- Guarda y custodia de los hijos.
- Pensión de alimentos.
- Uso de la vivienda familiar.
- Pensión compensatoria, cuando proceda.
- Otras medidas relacionadas con la ruptura.
Si además uno de vosotros reside en otro país, tendremos que comprobar con especial atención qué tribunales son competentes y qué legislación resulta aplicable.
Y aquí sí puede aumentar la posibilidad de que sea necesaria alguna actuación personal o desplazamiento durante el procedimiento.
Por tanto, estar en el extranjero no impide presentar un divorcio contencioso en España cuando los tribunales españoles sean competentes, pero la tramitación suele ser menos sencilla que en un mutuo acuerdo.
¿Qué ocurre con los hijos y los bienes si vivo en el extranjero?
Vivir fuera tampoco significa que estas cuestiones queden sin resolver.
Si tenéis hijos, el divorcio puede establecer las medidas relativas a custodia, comunicaciones, alimentos y demás cuestiones que resulten necesarias.
Y si existe patrimonio común, habrá que estudiar igualmente qué ocurre con la vivienda, cuentas, deudas o la sociedad de gananciales.
Ahora bien:
divorcio y reparto del patrimonio no tienen por qué resolverse siempre al mismo tiempo.
En determinados casos podéis divorciaros primero y dejar para después una liquidación patrimonial más compleja.
¿Y si necesito que mi divorcio español sea reconocido en el país donde vivo?
Aquí aparece una segunda cuestión.
Una cosa es estar correctamente divorciado en España.
Y otra es que necesites que ese divorcio produzca efectos también en el país en el que resides.
El procedimiento para reconocer una sentencia o escritura española en otro país dependerá precisamente de ese país y de los tratados o normas aplicables.
Por eso, si necesitas utilizar posteriormente tu divorcio español ante autoridades extranjeras —por ejemplo para volver a casarte, realizar trámites administrativos o resolver cuestiones patrimoniales— conviene comprobar también cómo deberá acreditarse allí.
Entonces, ¿puedo divorciarme desde el extranjero?
En muchos casos, sí.
Y una gran parte del procedimiento puede prepararse sin que tengas que venir continuamente a España.
La primera pregunta que debemos resolver no es dónde estás viviendo ahora.
Es esta:
¿qué vía de divorcio corresponde a tu caso y qué actuaciones van a exigir realmente tu presencia?
A partir de ahí podemos organizar el procedimiento para intentar reducir desplazamientos innecesarios y realizar desde el extranjero todo aquello que legalmente pueda hacerse a distancia.