El divorcio ante notario permite terminar legalmente un matrimonio sin tener que iniciar un procedimiento ante el juzgado.
Desde 2015 determinados divorcios de mutuo acuerdo pueden formalizarse directamente mediante escritura pública ante notario. El resultado es el mismo: el matrimonio queda disuelto legalmente.
La gran diferencia está en el procedimiento.
Cuando el caso cumple los requisitos, el divorcio notarial suele permitir evitar los tiempos propios de un juzgado y concentrar prácticamente todo en preparar el convenio, revisar la documentación y acudir a la firma.
Pero no todos los matrimonios pueden utilizar esta vía.
¿Qué es exactamente un divorcio notarial?
Es un divorcio de mutuo acuerdo que se formaliza mediante una escritura pública.
En lugar de presentar una demanda judicial y esperar a que el procedimiento avance, los cónyuges alcanzan previamente un acuerdo, preparan su convenio regulador y formalizan el divorcio ante un notario competente.
El notario comprueba la documentación y el acuerdo y, una vez formalizado el consentimiento, el divorcio produce efectos legales.
Dicho de forma sencilla:
si cumplís los requisitos, podéis divorciaros sin tener que tramitar el divorcio ante un juzgado.
¿Qué requisitos tiene el divorcio ante notario?
No basta con que ambos prefiráis ir a una notaría.
Con carácter general, deberán darse estas circunstancias:
- El divorcio debe ser de mutuo acuerdo.
- Deben haber transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio.
- No podéis tener hijos comunes menores de edad no emancipados.
- Debéis preparar un convenio regulador.
- Es obligatoria la asistencia de abogado.
- Si existen hijos mayores dependientes afectados por las medidas del convenio, puede ser necesaria su intervención respecto de esas medidas.
Este último punto genera bastantes dudas.
Tener hijos mayores de edad no impide automáticamente acudir al notario. Lo importante será comprobar si existen medidas económicas que les afecten directamente.
¿Y si tenemos hijos menores?
Entonces el divorcio no puede formalizarse por esta vía.
Si tenéis hijos comunes menores de edad, será necesario tramitar un divorcio judicial de mutuo acuerdo.
Eso no significa que vaya a existir una pelea o un juicio contencioso.
Podéis utilizar el mismo abogado, presentar un convenio conjunto y solicitar al juzgado que apruebe las medidas que habéis acordado para los hijos.
La diferencia es simplemente que, cuando hay menores, esas medidas necesitan control judicial.
¿Necesito abogado para divorciarme ante notario?
Sí.
Aunque no exista procedimiento judicial, la asistencia de abogado es obligatoria.
El abogado no está simplemente para acompañaros el día de la firma.
Antes habrá que estudiar vuestra situación, preparar el convenio regulador, revisar la documentación y comprobar que lo que habéis acordado puede incorporarse correctamente a la escritura.
Si los dos estáis completamente de acuerdo, normalmente podéis utilizar el mismo abogado.
¿Qué documentos necesito?
La documentación concreta depende de vuestra situación, pero en un divorcio notarial sencillo normalmente tendremos que acreditar vuestra identidad, el matrimonio y el domicilio que determina qué notario puede intervenir.
También necesitaremos el convenio regulador y, si existen hijos mayores afectados por las medidas, documentación relacionada con ellos. El domicilio o último domicilio común resulta relevante porque determina la competencia notarial.
Si además queréis aprovechar el divorcio para repartir una vivienda o liquidar bienes gananciales, necesitaremos documentación adicional.
Y ahí el expediente empieza a cambiar bastante.
¿Qué contiene el convenio regulador?
El convenio es el acuerdo que establece cómo quedarán determinadas cuestiones después del divorcio.
En un matrimonio sencillo, sin hijos ni patrimonio que repartir, puede ser relativamente breve.
Si existen bienes, vivienda, pensiones o hijos mayores económicamente dependientes, habrá que regular más cuestiones.
Esta es precisamente una de las razones por las que dos divorcios notariales aparentemente iguales pueden ser muy distintos cuando revisamos la documentación.
¿Cuánto tarda un divorcio ante notario?
Normalmente es una de sus principales ventajas.
Una vez que tenemos:
documentación correcta + convenio cerrado + disponibilidad de la notaría,
podemos fijar una fecha para formalizar el divorcio.
No existe un número exacto de días aplicable a todo el mundo. Dependerá de cuánto tardéis en aportar los documentos, de la complejidad del acuerdo y de la disponibilidad de la notaría elegida.
Pero evitamos depender del ritmo de tramitación de un procedimiento judicial, que es precisamente una de las razones por las que esta vía resulta especialmente atractiva.
¿Cuánto cuesta?
Al coste del abogado hay que añadir los honorarios correspondientes a la notaría.
El importe notarial no es idéntico en todos los asuntos porque puede variar según la escritura, la extensión del convenio y las operaciones que se realicen.
Especialmente importante: no cuesta lo mismo un divorcio sencillo que un divorcio en el que además queremos liquidar una sociedad de gananciales o adjudicar una vivienda.
Por eso antes de darte una cifra definitiva conviene saber exactamente qué queréis hacer.
¿Es mejor divorciarse ante notario o en el juzgado?
Cuando no existen hijos menores y ambos estáis completamente de acuerdo, la vía notarial puede ser especialmente cómoda.
Pero no elegiría una vía únicamente porque alguien haya leído que «el notario es más rápido».
Hay matrimonios muy sencillos en los que claramente tiene sentido.
Y hay otros en los que existen bienes, documentación extranjera, hijos mayores, problemas de domicilio o circunstancias que conviene revisar antes de decidir cómo tramitarlo.
La pregunta útil no es solamente:
«¿Puedo divorciarme ante notario?»
Sino:
«¿Es la mejor vía para mi caso concreto?»
¿Quieres saber si puedes divorciarte ante notario?
En Abogados de Lerna podemos revisar vuestra situación y comprobar si cumplís los requisitos para tramitar el divorcio directamente ante notario.
Si el caso encaja, preparamos el convenio regulador, revisamos la documentación y coordinamos la firma.