Una duda muy habitual que nos llega es esta:
“Me casé fuera de España, ahora vivo aquí y quiero divorciarme… ¿tengo que inscribir antes mi matrimonio en el Registro Civil español?”
La respuesta, en principio, es clara:
No necesariamente.
El matrimonio nace con la boda, no con la inscripción.
Es decir, si dos personas se casan válidamente en otro país, ese matrimonio existe. La inscripción en el Registro Civil no es lo que “crea” el matrimonio, sino lo que lo hace constar oficialmente frente a terceros en España.
Dicho de forma sencilla:
La boda produce el matrimonio.
La inscripción lo publicita.
¿Para qué sirve entonces inscribirlo?
Sirve para que ese matrimonio sea más fácil de acreditar ante administraciones, bancos, juzgados o terceros. Por ejemplo, puede ser importante para temas de régimen económico matrimonial, hipotecas, deudas, herencias o trámites futuros.
Pero una cosa es que sea recomendable y otra que sea siempre obligatorio hacerlo antes de divorciarse.
Por eso, si te casaste fuera de España y ahora quieres divorciarte aquí, no conviene asumir automáticamente que primero tienes que inscribir el matrimonio y después divorciarte. Dependerá del caso, de la documentación disponible y de la vía que se pueda utilizar.
Ahora bien: aunque no siempre sea imprescindible, cuando se puede, lo ideal suele ser tener el matrimonio correctamente inscrito, porque evita problemas y facilita trámites posteriores.
La clave está en revisar bien tu situación antes de iniciar nada.
Porque en estos casos el error no suele estar en querer divorciarse, sino en empezar el procedimiento sin saber qué documentos hacen falta, qué vía conviene y qué puede bloquear el trámite.
¿Te casaste fuera de España y ahora quieres divorciarte aquí?
Antes de iniciar el procedimiento, conviene revisar tu caso y comprobar qué documentación necesitas realmente.
Un asesoramiento adecuado ahora puede ahorrarte tiempo, dinero y complicaciones después.
Haz click aquí, cuéntanos tu caso y revisamos tu situación antes de dar el primer paso.